Me acerco a ti
para esperar la primavera
enaeñar tu alegría a mi pena
pensar tu boca
recorrer tus sueños
Gonzalo Villar creando nueva poesía.
Me acerco a ti
para esperar la primavera
enaeñar tu alegría a mi pena
pensar tu boca
recorrer tus sueños
| Van Gogh, Noche estrellada, 1889 |
En la Gran Noche es imposible la aurora
Las estrellas no maduran su fuego
No turban la paciencia del silencio
No envuelven de azul nuestro cielo
Mi estrella es incendio que vuela
Nubes de gases que estallan
Lugar sin aurora ni noche
Gran llama que enciende la vida
Mi cometa es un grito en el cielo
Milagro de gravedad
Prodigio que cruza la noche
Extensa llamarada de hielo
En mi alma no despierta la aurora
Mi conciencia se enfoca en el infierno
Llamaradas de insultos, los golpes
Una herida en mi nombre
Mi cuerpo con las marcas del odio
En mi alma no descansa el silencio
No crece el viento en mi sonrisa
No se se posan mis pies
sobre el fin azul de las olas
Sin embargo
En mi noche de piedra aún late el paraíso
Un lejano coro de niños
Aquellos verbos de justicia
La tibieza de un Amor infinito
Para Carmen Gloria Abarca Aldoney
La fuerza que impulsa su luz
es pulso y vibración de su nombre
canto que vuela y gobierna los vientos
canto que sana las heridas de Dios
Con letras y notas fue criando a sus hijos
Atrapando a su amante
Perdonando silencios
Doblegando a la lluvia
Trazando un poema a su madre
Cantando urdió la unidad
Aprendió el secreto de fundir voces
-enlazar vidas-
Elevar figuras en el aire
Descender a la raíz de su luz
La fuerza que impulsa su voz
La única fuerza
Es aquella que enciende la aurora
Brío que emplean las maestras
Noble vibración del Amor
Nuestra
Maestra despliega el tiempo
lo
hace para enseñar y cuidar
empujar
el triunfo de sus sueños
asir
las manos de sus hermanas
Con
sumo decoro
lleva
la alta lámpara de su conciencia
practica su amor de humanidad
cobija
a los suyos
sostiene
el cielo del mundo
Nuestra
maestra resiste el oleaje
Persiste
en su ruta
Vive
la unidad con sus hijos
Practica
la virtud de Amós
Alfonso García construye templos
Enseña al invierno los secretos de la lluvia
Es padre y maestro
Emprende lo imposible
Cree lo mínimo
Gobierna columnas de occidente
Alfonso preside a obreros de paz
Apoya estudiantes
Custodia alegrías del bosque
Nuestro derecho a la música
El Arte
La libertad de sus hijos
Alquimista
ejerce su derecho a la vida
usa los sombreros del viento
se torna mar y montaña
defiende la verdad
profesa el valor de la justicia
insiste en brindar por los que sufren
Isaac Domínguez Llera
está entre nosotros como regalo de España
hazaña del Winnipeg
alma instalada en nuestros sueños
Está aquí como espíritu de silencio
Canto de luz
Serena vibración del fuego
Dulce energía en nuestro lazo
No ha sido fácil su andar
El trabajo ha marcado su frente
y se ha levantado a combatir la noche
liberar su alma
compartir su amor
Nuestro
hermano alcanzó el disco solar
Habla
el francés de los solsticios
Presenta
su piano al rocío
Habita
la paz del silencio
Enseña
la belleza de su luz
Nuestro
hermano aprendió de la lluvia
Del
viento que corre en su nombre
Del
sutil avance de la noche
Del
poema que canta nuestro mar
Nuestro
hermano medita los símbolos
Cobija
la tristeza de Em[1]
Conoce
la estatura del Lucero
Cruza
las moradas del sonido
Pronuncia
los verbos del sol
El
sol de Antofagasta
sonríe
en el rostro de Consuelo
impulsa
sus verbos
distingue
su alegría
apura
su camino hacia el mar
Ella
es agua que bebe el silencio
Maestra
que rompe las sombras
Templanza
en memorias del viento
Madre
de Petra y Matías
El
sol de Antofagasta
Gira
en el espíritu de Consuelo
Empuja
su acción de primavera
Enerva
tristezas
La
torna en un cáliz de luz
A Las
Gardenias y Susana González, que actuaron esa tarde
Encontré
al Liceo en la Sala Viña del Mar
Ellos,
seguidores de Aristóteles
caminaban
la ciudad en busca de luz
Yo,
instalado en el Jardín del Templo
presentaba
el país de la música
mi
certeza del Gran Amor
trabajos
del arte en el espíritu
un
viaje a los dominios de la belleza
Claudio,
maestro de gramática, los conducía
Cargaba
galletas y vasos de leche
Letras
que abren puertas a otros mundos
El
arte como impulso de vida
Respirar
la conciencia de este pueblo
Al
abrazarlos en el espíritu
surgió
la epifanía de invitarlos
a la
profunda realidad de nuestra luz
ópera
en el corazón de Chile
nuestros
museos nacionales
el
teatro y los tesoros de la Patria
Con
el esfuerzo de mis hermanos
conocimos
Nagasaki traicionada
aquella
extraviada Dama de Las Camelias
las
manos frías de Mimí
viaje
al centro de la tierra
risa
de Andrés Maupoint
ahora
Carmen que sigue gobernando su existencia
Estuvimos
en el universo de Matta
vimos
robots cruzando en nuestros sueños
el
descenso de las estrellas
Mistral
erguida en la Alameda
La
Búsqueda en el patio del sol
Es
1872 y en Harmony habita el universo
Hay
navegación guiada por estrellas
Trabajos del puerto
Desafíos del arte y la industria
Primavera
del comercio en Valparaíso
Vocación
por salvataje de náufragos
Londres respira en Cerro Alegre
Brinda en sus bares
Funda escuelas
Enseña deportes
Impulsa el vuelo de los potros
Abre
un Hospital para su Armada[1]
Insiste en el Arte Real
Desembarcaron en Harmony
Shackleton y el Piloto Pardo
Allí unieron
sus hazañas
Sellaron
nuestro lazo invisible
Permanecen abrazados en la luz
[1] Instalado hasta 1906 en el Cerro Concepción y destruido por el cataclismo de ese año.
En el Centro Femenino busco abrazos de mi madre
Dulzura y aplomo de Blanca Rodríguez
Alegría de hermanas refugiadas españolas
Robusta luz de sus canciones
En mi mente escucho
sus letras pícaras y feministas
sus bravas canciones de combate
profunda raíz de su hermandad
Recuerdo el sol en sus anillos
Lazo que irradia la unión
Presencia de bondad
Aurora creciendo en sus trabajos
Allí, muchas veces encontré a Ruth y Noemí
Las vi compartir penas y triunfos
Celebrar la vida de los suyos
Mitigar con el recuerdo, las ausencias
Isaac Domínguez Llera
está entre nosotros como regalo de España
hazaña del Winnipeg
alma instalada en nuestros sueños
Está aquí como espíritu de silencio
Canto de luz
Serena vibración del fuego
Dulce energía en nuestro lazo
No ha sido fácil su andar
El trabajo ha marcado su frente
y se ha levantado a combatir la noche
liberar su alma
compartir su amor
![]() |
| "Barcos en el puerto de Valparaíso", Walton, 1899 |
Británico y maestro de luz
Viñamarino desde 1880
Calle Quillota 173
Ese fue su hogar
Amó la luz del Pacífico
El poder del Aconcagua
Decires de Shakespeare en Harmony
Antiguos ritos del sol
Entre solsticios
retrató damas y burgueses
crepúsculos porteños
rostros benditos del pueblo
![]() |
| Prat, Walton |
![]() |
| Retrato de Benjamín Vicuña Mackenna, 1886 |
A Rómulo Contreras Fuentes, su primer Venerable Maestro
Aquel cuerpo de
luz suele alzarse en mis sueños
No es extraño,
pues habita la noche de Hermes
Nació en
primavera de Chile
En su espíritu,
la palabra sana
crea, pacta, teje
herramientas de belleza
Su bóveda está
colmada de estrellas
el zafiro
desciende a caminar entre columnas
la espada de
fuego tiene voz y silencios
En sus trabajos
habita el progreso
Dialéctica
Portal de Hiram
Un rayo entre Oriente
y el Experto
Sus seres de
bondad habitan noches de lluvia
Con cariño,
pronuncian el nombre de sus maestros
Cenan entre
brindis y risas
Sortean hojas
del otoño
Son padres y
amigos de la aurora
Causan resplandor
de alegría
Alejandro Zuleta Marín
Alejandro transmutó muchas veces
Su corazón irradia esperanza
Sus manos han palpado la muerte
Destellos del 3 de enero, 1978
Transmutó el vencer el miedo y enfrentar los corvos
Transmutó al cruzar cien océanos de tortura
Transmutó al vencer la noche en el desierto
Varias veces fue purificado por el fuego
Sin dificultad, distingue sombra y luz en los hombres
No conserva odios
Persiste en construir la justicia
Cachupo es su nombre de alegría
Nuestro hermano nació con alegría de bien
Su padre defendió la primavera
Lo impregnó de amor
Le enseñó el poema de ser
Criado en la luz
Es uno y par con Manuel
Su acción está llena de alquimia
Conecta a los distantes
Muda la palabra en rayo
Viaja a la profunda comprensión
Unido en boda de luz
Extrae del tiempo un hogar de paz
Desciende a los siete planos del texto
Trabaja con la fuerza del sol
Guarda en su ser el grial
| Manuscrito italiano , Siglo XIV, iluminador desconocido, Colección Egerton, Museo Británico |
Dante enseñó el
triple abrazo fraternal
Lo hizo en
párrafos de tres líneas manuscritas
Treinta y tres
sílabas en cada terceto
Enseñó también el
oriental zafiro
Luna y sol en el mismo horizonte
Dúo de ángeles
que cuidan los valles
y un tercero mayor
con su espada de fuego
Presentó el valor
de Virgilio, su guía
Girando hacia su
izquierda descendieron al abismo
y se apartaron de
almas sin convicciones arraigadas
En trance, el vate cruzó el
Aqueronte
y erguido como un
justo
espantó al demonio
de la codicia
Sagrada posición
de Aleph
nuestro centro irradiando
la luz
intensa presencia
del bien
Su guía, supo ampararlo
en la caída
presentarle el
camino entre las sombras
descender con él,
entre gemidos y mentiras
En el séptimo círculo
encontraron a Brunetto Latini
Disidente sexual, creador de enciclopedias
Educador de la República
El poeta desdoblado entre los muertos (Géminis)
Supo inclinarse ante el difusor de la luz
Lo llamó Maestro, lo inscribió para siempre en el recuerdo
Subiendo hacia su diestra entre ejemplos de virtud
Venció a la pantera, el león y la loba
y esculpió su espíritu con música
Visitó el centro de la tierra
usó el bordón del peregrino
recibió rocío, viento y fuego
Sostuvo el valor de la República
Atisbó la rosa eterna
Halló la Gran Luz en su conciencia
Fragmento del
Canto II del Purgatorio
Io vidi una di lor trarresi avante
per abbracciarmi con sì grande affetto,
che mosse me a far lo somigliante.
Ohi ombre vane, fuor che ne l'aspetto!
tre volte dietro a lei le mani avvinsi,
e tante mi tornai con esse al petto.
Di maraviglia, credo, mi dipinsi;
per che l'ombra sorrise e si ritrasse,
e io, seguendo lei, oltre mi pinsi.
Soavemente disse ch'io posasse;
allor conobbi chi era, e pregai
che, per parlarmi, un poco s'arrestasse.
Rispuosemi: "Così com'io t'amai
nel mortal corpo, così t'amo sciolta:
però m'arresto; ma tu perché vai?".
"Casella mio, per tornar altra volta
là dov'io son, fo io questo viaggio",
diss'io; "ma a te com'è tanta ora tolta?".
| Escena posterior al triple abrazo, Amos Cassioli, Siglo XIX |
¿Dónde estará Marcia Orell?
Mi maestra en poemas de luz
Guía en planos de alegría
Mujer sagrada del mar

Nuestro
hermano es regalo del sur
Sobreviviente
del cataclismo
Hombre
con raíz en Valdivia
Su vida y
hogar: nuestra luz
Aquí está
para horadar la noche
Alumbrar
nuestra Escuela de Maestros
Conversar
la primavera
Escribir
nuestro libro de alegrías
Persistente
Defiende antiguas
costumbres
El paseo,
cena con baile, navidad con los niños
Nuestra
voz, más allá del jardín
Valiosa
Cámara de Hiram
Nuestro
hermano es regalo del sur
Insiste
en construir la ternura
Aporta la
pureza de su nombre
Enseña
con la presencia de su luz
Cerro
Alegre
Iglesia San
Luis Gonzaga
Allí
contraje matrimonio en 1920
Desde
aquella altura miré la bahía
Observé
los últimos veleros
y los
planes del viento para mis sueños
En la
primavera de 1926
Llamado
por la Gran Luz
Di golpes
desordenados en su puerta
Caminé
sobre el mosaico de la Logia Progreso
un rayo
de silencio cruzó por mi cuerpo
la muerte
me rozó con su presencia
1934
Sucediendo
a Gustavo Fricke
fui
llamado a conducir Abnegación
multipliqué
mis abrazos
fortalecí
la Luz
muchas
veces
rescaté a
Hiram desde su tumba
Dos años
después
desde el
Alto Oriente recibí amonestación
la
cuestión del nombre del triángulo de “Rio Bueno”
fulgor
del Serenísimo Fidel Muñoz
pequeñas
discusiones entre hermanos
asuntos
que se disuelven en la luz
En
Occidente fui empresario
Inscribí a
mi nombre CB 64
Radio
Unión de Recreo
Fuerza
convertida en voz
Resplandor
espiritual de nuestro templo
Bajo jardines de Concón
Múltiples corrientes de viento
Choque y fusión de aguas
Tierra palpitando
El fuego y sus brazos eternos
El aliento de las nubes
golpea el zenit del templo
siete estrellas defienden sus secretos
aquella columna embarazada de luz
la que alza su puño hacia el cielo
la que marcha invisible en el silencio
Allí he visto a Hiram caminando entre las dunas
Cruzando el himen del Aconcagua
Descifrando el Mauco
Abriendo su tumba manchada de sangre
Despertando bajo Acacia imposible
Le dije a Gonzalo que me buscara
y no pudo encontrarme
apenas supo de mi paso
por la vieja Progreso
indicios de mi vida en Alsacia
y aquellos días de Abnegación en instancia
Mudo
no puedo hablar de Estrasburgo
ni de aquel taller de frontera
en que fui recibido en la Gran Luz
Mudo
no puedo hablar del firmamento
ni del barco del barco que me enseñó nuestra América
ni de las mil estrellas que aún llevo en el alma
Le pedí a Gonzalo que me buscara
me pensara cantando marsellesas
azul en la fiesta de Purín
mi mallete en alto
al comenzar este canto en la ciudad
Durante los trabajos en instancia de constitución, Julio Leopoldo Levy Grumbach, ejerció como Venerable Maestro de la Logia Abnegación.
Fabián dijo ser ateo
y el cetro de Salomón sacudió su eternidad
Proudhon y Arendt abrieron mil ojos
temblaron columnas enlazadas al cielo
hubo un brindis en la torre del fuego
¿Cuál es tu deber para con Dios?
Combatirlo respondió la primavera
y luego siguió conversando con las estrellas
oración de una madre
resplandor de la belleza
la idea misma de justicia
Fabián
Con una venda sobre sus ojos
dijo ser ateo
y ya no estamos en el diecinueve
Tiene otra profundidad el landmark
Nuestro Gran Amor abraza con serena actitud de respeto
Ricardo está dormido en el jardín
Su alegría persiste en rutas de la noche
Tiene presencia en el rocío
Conversa con la rosa
Cada viernes abraza al Canelo
Ricardo llevó a Chile en su alma
Aportó con su consejo y su risa
Rectitud de su trabajo
Impulso sereno de su acción
Como regalo nos dejó a su hijo
El don de su palaba
Profunda vocación de enseñar
Virtud de justicia
inscrita en sus estrellas
Como regalo nos dejó a su hijo
Vida de regreso a la tierra
Misterios de Ley Sagrada
Fecunda permanencia de su luz
Pienso en el trigo
Su amistad con el viento
Su raíz en el sol
Su presencia en Jesús
Si energía en mi cuerpo
En la raíz de la lluvia hay un pueblo de duendes
Rumor de mil bosques
Claridad del viento
Misterio del planeta que respira
Ella ha retirado palabras de su espíritu
Recuerdos de otros inviernos
El estallido de sus gozos
Casi imperceptible avance de la muerte
Mi padre, figura siempre en mis sueños
En el conversar de mi alma
Enseñanzas de su conducta
El continuo abrazo de mis abuelos
Pienso encoger
Concentrarme en un refugio
Una cabaña al interior de mi alma
Un centro de resplandor y conciencia
El cielo tiene nariz
Una barriga azul
manos suaves e invisibles
zapatos con hebillas de luz
Barricada y borde
Frontera, zanja, cerco
Trinchera
Empalizada
Límite
Muralla
Alambrada que busca cerrar mi nombre
Mi niñita es mi niñita
Tiene amistad con el viento
Pronunciación del norte alemán
Decires de Amberes
Palabra que canta en francés
Mi padre me alojó en la primavera
Me enseñó el valor de la República
Trazó el respeto en mi pecho
Fue mi medida de lo bueno
Pueblo generoso y fecundo
De niño lo vi aplicar las ciencias
Amparar al que sufre
Desplegar humildad
Alzar su bandera de heroísmo
Trabajar y trabajar sobre su espíritu
Mi padre fue mi maestro y mi hermano
Mi escudo, mi mandil, mi alegría
Fuego que busco en la noche
Gigante arropando mi vida
Poema que asume la voz de Jorge Artigas Rojas
Javiera y Jorge crecieron en los sesenta
Los unió el mar y la paz de Chile
Aquella Escuela en Playa Ancha
El sol que bordó sus silencios
Criaron hijas y horizontes en el cielo
Sanaron miles de niños
Diluyeron dolores y miedos
Levantaron su hogar en lo alto
sobre altas columnas de belleza
Javiera y Jorge
volvieron a nacer desde la tierra
levantaron un jardín desde sus tumbas
insistieron en ser generosos
aprendieron a vivir la justicia