Busco un caballo nocturno
Uno que me salve
Notable guerrero de Luna
Mi amigo el tiempo
dibujando el horizonte
Gonzalo Villar creando nueva poesía.
Busco un caballo nocturno
Uno que me salve
Notable guerrero de Luna
Mi amigo el tiempo
dibujando el horizonte
El viento
Me parece que provengo del viento
Veo un gran arcoiris en mi alma
y hojas de nobles árboles
cayando a través de mí hacia el agua
Un durazno es la mitad del verano
Octava parte del sol
Uva con cuesco
Brisa con azúcar
Poema que antecede al huesillo
No hagas esto
No me mires con deseo
No desnudes mi risa
No te acerques tan solar a mi alma
Es de cobardes no volar
Despertar sin la caña
Renunciar al tango
Apurar el tinto sin soltar una lágrima
Este roto
Lleva un colihue por lanza
Presume de cruzar cordilleras
Apurar orgasmos
Piropear los pies
Las faldas
y el rostro pecoso de las muchachas
Quiero que pliegues y repliegues tu sombra
hasta volverla azul
hasta fundar estrellas en su fondo
un sol que ampare esta alegría
un tiempo que contenga nuestra dicha
Todo lo que existe florece en Gabriela
Olmué, Huasco. Nuestro Elqui
La higuera que perfuma esta aurora
La estrella que atesora su canción
En el link y especialmente para Temuco, mi libro "Recuerdo, nuestra luz herida".
En este link, la maravillosa enciclopedia de la música "La música que despierta nuestra luz"
Lo que ahora siento
es tu ausencia
tu último beso
la forma en que husite de mi cuerpo
Empleando un mazo de
piedra
y en la puerta
oriental del templo
cerraste el camino del
sol hacia la aurora
impediste la primavera
y empujaste la Luz
hacia su tumba
Ahora, Abairam, detestable engendro
cumpliendo órdenes
de Salomón
y guiado por el buen
Pharos
observo tu escondite en
la caverna
Duermes
y una espúrea luz deja
adivinar tus formas
Tropiezo y te
despierto
Combatimos
Mi puñal perfora tu
cabeza
y a pesar de ello
siento sangre brotar
desde mi frente
Llevo mis manos hasta
la herida
Las observo bañadas en
rojo
Las dirijo por última vez a mi pecho
El grito de nekam, aún traspasa el silencio
Entrego al Rey mi propia cabeza
Cuando hay hermana hay primavera
Solsticio azul de los silencios
Providencia del mar
Sal del tiempo
Libro que cae desde el cielo
Para Daniela en su cumpleaños
Me encantas porque sabes decir te quiero
Porque tienes poder sobre el viento
-Lágrimas en el baúl de invierno-
Cierto poder sobre mi alma
sobre la albahaca
y el domingo que precede al invierno
El sol borrará mis palabras
Las montañas que sostienen el cielo
Mi memoria y la tuya
El viento que empuja los tiempos
Pero aún no borra el presente
La urgente exigencia de la ética
Tu belleza radiante
La morada y el refugio del azul
Dedicada a Rodolfo Moreno
¿Dónde más?
¿Dónde más,
sino con nosotros, mi hermano?
Esas palabras
que portan luz
rescataron mi
ser de la gran vergüenza
y la oscura envida
Por años
estuve aprendiendo a decir Alef
primer fonema
del camino
y más bestia
que espíritu
tallé mi piedra
sin rigor, sin arte, sin perfume de alegría
Incluso robé la
sublime clave de Amós
quien pronuncia
ya Tau
letra final de
esta vía
Con sutil inteligencia
y poderoso amor
fui juzgado por
mis Maestros
que habían
ajustado cada encargo
a la etapa de
cada quien en el camino
Aquellos
hombres, mis maestros
fueron también
deseo, engaño y muerte
y
recordándolo, supieron regresarme al camino
darme aún más
luz
bañarme en la
aurora de sus abrazos
tornarme al hogar
en que somos Uno
Lo que viene ahora
es azul de nombresSoy la palabra tronadura
Cierta trama de sílabas
El arte de sanar
Sombra y borde del abismo
Soy un nardo celeste
Carne del damasco
Aroma de la higuera
Raíz que huye del sol
Hoy truenan las estrellas
Algunas mueren de pudor y envidia
Orinan sobre cascadas de nieve
Muerden los rizos y el oro del caimán
Nuestro techo de papel se triza
Suda el lacre del solsticio
Muestro sol hoy tropieza
& nada perdona esta.paz
Leer es heredar el alma de otro
Recostarse en su cama
Probar su caldo
Besar a su esposa
Leer es conversar con otro
Perforar sus sueños
Juzgar su ternura
Borrar la tregua que nos separa
Mi nombre es azul y está en guerra
Mi pena combate en Chiloé
Mi boca bebe de una hermosa vertiente
Mis manos van labrando la tierra
Mi luz ha migrado hasta Gaza
Vino aquí mi mi nombre
poco antes que mi cuerpo
y a pocos o a nadie le importó
Luego, llegó herida de luz mi palabra
y la ciudad me dijo: pasa,
que eres mi hijo y mi hermano
Boca que grita mi alma
Manos que alzan mi aurora
Aquí se rompe el silencio
Lo dice en mi alma
Bordones Garrido doña Myrtha
Lo habla la guerra con sus estruendos
Lo murmura libros
Lo grita el futuro que llega
Somos la intensa Venezuela
Su alma derramada por el mundo
Aquel dictador secuestrado
Mil traiciones borradas por la noche
Multitud de acuerdos en la sombra
Allí. Independencia truncada
Su cielo roto por el fuego
Águilas en busca de petróleo
Caracas herida en su costado
Venezuela intervenida, murmuró "El Mercurio"
Allí la corrupción escribió su poema
Vendió conciencia y tierra
Actas que contaron los votos
Bloqueo, huida, "el rapto"
Incluso, la palabra pueblo
En el link y especialmente para Temuco, mi libro "Recuerdo, nuestra luz herida".
En este link, la maravillosa enciclopedia de la música "La música que despierta nuestra luz"
Nuestra fundación nos convocó a agradecer al 2025 y entregó la medalla Camilo Henríquez a quienes de una u otra manera aportaron con nuestra misión de ayudar a la gente a ser feliz.
Crepúsculo |
| del 30 de diciembre 2025 |
María José Murillo agradeciendo a través del canto
| El lugar vació es el de Jorge Burgos que tomó la foto. Al fondo se nota a Álvaro y Felipe |
| En primera línea, Blanca, Consuelo y Marcia |
| Consuelo Gonzalo y Claudia |
| Consuelo y Gonzalo |
| Consuelo y Gonzalo |
| El salón |
| Consuelo, Gonzalo y Marcia |
| La noche del 30 de diciembre |
| Gonzalo y Carola |
| Isidora, Gonzalo y Carola |
| Gonzalo, Carola y Cecilia |
| Marisol Utreras agradeciendo al 2025 |
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| Gonzalo y Marisol Utreras |
Sueño que despierto y no es cierto
Sueño que escapo de ese segundo sueño y por cierto tampoco escapo
Me quedo aquí en esta esfera
Dende reina mi hija y mi esposa
Ecribo lo que río
lo que canto y lo que lloro
Escribo sueños
que visitan mi conciencia
Aquello que susurran mil estrellas
Aquello que guardas en secreto
Lo que enseña y proclama mi intuición
Agradezco el amor de mi hija
La salud de mi padre
Los grandes ojos verdes de mi esposa
Aquella serena presencia de mi sangre
Agradezco la luz
de mis hermanos asesinados
el poema en que somos ronda
la llama que nos une en el sol
Agradezco la ventana que abrimos
a ese yo en otra piel
niñas y niños del Liceo
brindis antiguo en La Traviata
Matta erizado de sueños
Butterfly con su hijo en Japón
Agradezco los libros de Ptolomeo
El santo y seña de Templanza
Vida y leyenda de Carlos Thomas
Enrique Ibsen en Buenos Aires
Sombra que disuelve el ruiseñor
Agradezco el alma buena de Carrasco
doña Blanca
Pedales y manubrio de Marina Alvarado
Marta y María en huertas del Elqui
Nelson Santibáñez bajo el parrón de sus padres
El Dharma y la unción de mis maestros
Agradezco la conciencia de Manuel
Las joyas que busca en los sótanos
Empuje de tantos Robertos
Tifón de las sílabas negras
Daniel y su tango con la muerte
Hoguera en el patio de Marisol
Agradezco una batalla tras otra
trabajos de Hellen Mirren
afecto austral de Elicura
Atacama cantando sus flores
Álvaro y Cristian en la siembra
Cada día un cedro
en la vida floreal de Jorge Burgos
Agradezco a Francisco por su paciencia
A Salazar don Carlos
Aurora en la copa de un árbol
presencia sagrada en la ruta
Nubia y Osvaldo lo cobijan
Agradezco a Claudio
por su luz de Maestro
Voces de Pepo, Rodrigo y María José
Aquel viaje al centro de las artes
Rosas para cada Gardenia
Nunca jazmines en el camarín
Agradezco latidos de Temuco
Abrazos de Óscar y Nibaldo
Ñañas caminando desde el mar
Cautín de los trapiales
Marcia, guardiana del cochayuyo
Vidas antiguas de Ximena
Agradezco a Chile
porque es mi hogar en las estrellas
Aroma azul del Llanquihue
Espíritu rizado de Amelia
Hijo, en ti retorno
Vivo en la piel que acaricio
En los ojo de Tanita
En el dulce abrazo de tu hermana
Sigue abriendo ventanas en tu alma
Borda y reborda el tiempo
Agradece
Perdura, como lo hace la luz
Hijo, en ti y en Ramiro retorno
Por sus ojos veo ls aurora
El rostro de mis nietos
La enorme palabra Libertaf
No existo
Solo la Alta Luz existe
No vivo
Solo el Gran Amor pervivo
Y sin embargo escribo
existo en sílabas unidas
Soy el Gran Amor que se expresa
En lo que creo es la paz
En ella se abrazan los niños
Sueñan las conciencias
Conserva el amor su sentido
No escribo lo que escribo
La Alta Luz lo hace
Yo solo dejo silbar al bosque
y el aire señala el camino
El olvido riene ranuras
Una de ella se llama poesía
En ella retornan emociones
Los que partieron
El pequeño instante que jamás se olvida
Quiero este tiempo contigo
Llevarlo extendido en mi alma
Bañarlo con luz de cerezas
Cuidarlo con brebajes de aurora
Emplearlo en las rutas del mundo
Mañana me bañaré en la luz
Quizás nade o camine despacio
Quizás lea para escuchar a mi alma
Quizás abrace a mi hija